CASTILLOS EN EL AIRE

Sí, podría haberle puesto cualquier otro título a esta reflexión, pero creo que este título le viene muy bien como metáfora porque verdaderamente hay momentos en  nuestra vida, o ya no sólo puntual, sino que actuamos así, que construimos verdaderamente CASTILLOS EN EL AIRE, castillos con su torres, almenas, muros, catacumbas… y, precisamente, son castillos en el aire sin una base sólida, sin fundamentos.

A veces, nos ocurren situaciones con amigos, pareja, familia o trabajo, que nos montamos verdaderamente castillos en el aire y magnificamos la situación, malentendidos o situaciones que en ocasiones no han ocurrido así, como verdaderamente las vivimos o sentimos, y por nuestro exceso de orgullo, sensibilidad o ego, las magnificamos, las hacemos grandes en nuestra cabeza y, a veces, sencillamente y sinceramente no ha ocurrido esa situación como tal, como realmente la estamos viviendo.

Nuestra mente y nuestro ego nos hacen pensar y llevarnos la razón a nuestra conveniencia, proyectamos nuestra sombra en el otro, en la situación y, a veces, sencillamente no ha ocurrido esa situación como tal, sino que es nuestro ego y baja autoestima y el exceso de orgullo y patrones aprendidos que se repiten, que fabrican y construyen castillos grandes en el aire sin base, ni cimiento ni fundamento, donde no hay nada o, simplemente, un malentendido, o haber escuchado una palabra, o un silencio en un momento dado, y no aclararlo en decir:

¿Qué has querido decir?

O quizás un…

No pasa nada, lo comprendo…

Pues estas situaciones, si quedan en el silencio, pero nuestra mente y nuestro ego le van dando vueltas y vueltas, nos van haciendo daño y construyendo un muro, un castillo más grande y alto.

El no tener sólida una autoestima sana, por así definirla, por no empatizar, el exceso de sensibilidad que nos lleva precisamente a ver eso, situaciones en donde no hay o no fue así tal y como nuestro ego y mente lo fabrica y proyecta.

Entramos así en espirales mentales que nos llevan a hacer más grandes las situaciones y acaban destruyendo amistades o relaciones de familia o de pareja o laborales, por no aclarar y hablar, o por ese exceso de sensibilidad y/o orgullo; o incluso miedo, miedo de cómo reaccionará el otro si pregunto, digo o quiero aclarar. Y porque esto lleva a un distanciamiento, a un aislamiento y al famoso pensamiento:

¡Que llame él!

¡Que llame ella!

¡Yo no tengo por qué llamar!

¡El herido soy yo, el perjudicado!

¡Me hizo daño con lo que hizo o dijo y no tengo que dar yo el paso!

Cuando en ocasiones, en realidad, o no ha ocurrido nada o ha sido un malentendido o una mala interpretación, o porque sencillamente funcionamos así. Patrones de conducta aprendidos para protegernos y no una base sólida de inteligencia emocional.

No dejes que tu mente, tu ego, te lleve a tener la razón por su conveniencia. El orgullo, al único que hace daño es a nosotros mismos.

La EMPATÍA, el AMOR, el CARIÑO, son cualidades, energía que se expande, y ven las cosas como verdaderamente son. Si ves con amor y empatía, hay empatía y amor en las relaciones.

No dejes que te hagan daño pensamientos, patrones de actitud de rabia, orgullo o venganza; a veces, un silencio prolongado puede destruir una amistad o una relación y, a veces, donde verdaderamente no ha ocurrido nada malo o tan grave o, a veces, simplemente, impresión de interpretación o tan grande como lo sentimos. En otras ocasiones, no damos el primer paso por miedo a la reacción del otro.

Yo aprendí hace tiempo, y estoy convencida, que cuando las cosas están hechas con el corazón nunca traen malos resultados y uno se queda libre, la sensación de libertad del alma es una sensación de, precisamente eso, libertad, calma, serenidad, tranquilidad, felicidad… lo definiría de muchas maneras y no hay una forma o palabra en concreto para definirla, es EXPANSIÓN, “la libertad del alma”.

No dejes ser prisionera/o de tus pensamientos, que no identificas como ego, orgullo. El orgullo mal entendido a quién destruye primero y hace daño es a nosotros mismos.

La vida pasa muy rápido para desperdiciarla en castillos en el aire que fabricamos y, la mayoría de las veces, no son reales. La vida pasa muy rápido para hacernos daño y fustigarnos sin motivo, y más, siendo los causantes de esa fabricación, a veces, no real.

Y no se trata de culpa, la culpa es de… el otro… la otra… la situación… La culpa es algo que no nos ayuda a avanzar, a ir hacia delante, a construir en positivo.

A veces, las cosas y situaciones son más simples de lo que parecen. A veces, hacemos las cosas y situaciones difíciles cuando no lo son. A veces, no se trata de que yo sufro más que el otro y tengo más derecho a… a una llamada… a una explicación… a… A veces, nos complicamos la vida en no ser flexibles y dejar fluir, en pensar en positivo y no en negativo, y en recrearnos en la costumbre de la queja.

A veces, la vida nos trae lecciones que simplemente debemos observar, fluir y dejar que sean como son.

A veces, deberíamos mirar y sentir con el corazón antes de reaccionar con impulsos que nos hacen daño o hacen daño.

¿Te has dado cuenta que he utilizado en muchas ocasiones la expresión A VECES…? Precisamente, es para que pienses cuando te has sentido así, si te ha ocurrido o si te has hecho daño en tu vida, las veces que te has construido castillos en el aire.

Recuerda que LO QUE CREES, LO CREAS y DÓNDE PONES LA ATENCIÓN, SE CREA.   

Enfócate en fluir con positividad, en que a veces esos malos días son eso, son instantes y pequeños momentos que pasarán. Enfócate en fluir con amor y buenos sentimientos.

“Vive el momento, vive la vida. Ponle alas a tu alma, ponle alas a tu libertad”.

5 comentarios en “CASTILLOS EN EL AIRE

  • Muy cierto todo lo que dices.
    Es muy importante la empatia y la comunicación y nunca dejarse cosas dentro y aclarar cualquier cosa que nos haga daño.
    Y por supuesto nada de venganzas ni odio porque los primeros perjudicados somos nosotros mismos.

  • Exactamente. Cuando nos ocurre algún contratiempo con alguien, sería bueno parar un momento para poner las cosas en su contexto y no actuar con impulsividad y victimismo.

    Nos iría mucho mejor.

  • Tienes razón al decir que la vida pasa demasiado rápido como para construir CASTILLOS EN EL AIRE. Hay que intentar vivirla y disfrutarla al máximo con los que nos quieren y a los que queremos .
    Ya estoy esperando tú siguiente escrito.

  • Nada mas inspirador que ese título «CASTILLOS EN EL AIRE»!
    Nosotros somos los únicos responsables de lo que nos ocurre en la vida. Igual como tu dices: magnificamos o malentendimos situaciónes, nos dejamos llevar por nuestra mente o nuestro ego.
    Sin embargo, aprender dejar fluir a todo lo que no esta bajo nuestro poder es aprender ser libres, ser felices.
    APRENDER O SUFRIR es nuestra opción!
    Felicidades y muchas gracias por tu publicación !

  • A veces!!! Tú interpretas una cosa y vas haciendo una gran película en tu cabeza y cuando lo hablas con la persona….. Te das cuenta que no era así. Gracias por las publicaciones que haces. Y pondré alas a mi alma para volar!!!!!

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